«En este Día Internacional del Migrante, comprometámonos a dar respuestas coherentes, amplias y basadas en los derechos humanos, guiándonos por la legislación y las normas internacionales y un empeño compartido en no dejar a nadie atrás.»

Mensaje del Secretario General, Ban Ki-moon en el Día Internacional del Migrante
18 de diciembre de 2015

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viernes, 23 de septiembre de 2011

Tengo deudas... ¿afectan a mi matrimonio?

Una de las cuestiones que más nos preocupan a los autónomos se plantea en las situaciones en las que lamentablemente, hemos contraido deudas por nuestra actividad.

Debemos tener en cuenta la “máxima” por todos conocida de que el autónomo responde de las deudas contraídas con “todos sus bienes, presentes y futuros”, lo cual quiere decir que en nuestro caso no existe diferenciación entre los bienes destinados en exclusiva a la actividad y los bienes personales.

Esto hace que, en el caso de que tan sólo uno de los cónyuges ejerza la actividad, y se contraigan deudas por este motivo, quedarán afectados tanto los bienes del propio autónomo, así como los bienes comunes de su matrimonio.

Recordemos que al contraer matrimonio “por defecto” rige el Régimen de Gananciales, creándose la llamada “Sociedad de Gananciales” (salvo en determinadas Comunidades Autónomas, en las que no existe esta aplicación automática).

Pues bien, en el seno de esta Sociedad de Gananciales, existen tanto bienes privativos de cada uno de los cónyuges, como bienes comunes de ambos. Como regla general, de las deudas responderán, tanto los bienes privativos del autónomo, como los bienes comunes del matrimonio, pero nunca quedarán afectados los bienes privativos que pertenezcan al cónyuge que no ejerce la actividad, salvo que lo consienta expresamente.

¿Puedo evitar que las deudas afecten a los bienes comunes de mi matrimonio?

Para que lo anterior sea así, es necesario que el cónyuge que no ejerce la actividad económica preste su consentimiento al desarrollo de esta. Este consentimiento se presume de forma tácita si el cónyuge no expresa oposición expresa a ello.

Según el Código de Comercio, se entiende que existe consentimiento tácito cuando:

- Se ejerza la actividad con conocimiento y sin oposición expresa del cónyuge ajeno a la actividad.

- Cuando al contraer matrimonio, uno de los cónyuges ya ejerciera la actividad y la continúe sin oposición del otro.

Pues bien, para que esta presunción se rompa, y evitar que los bienes comunes queden obligados en su totalidad por las deudas contraídas, el cónyuge ajeno a la actividad debe hacer constar su oposición expresa al ejercicio de la actividad. Esta oposición se deberá hacer constar en Escritura Pública Notarial y su posterior inscripción en el Registro Mercantil.

Finalmente aclarar que, en el caso de que el régimen aplicable al matrimonio sea el de “Separación de Bienes”, ya que en principio no existen bienes comunes de por sí, únicamente se verán afectados los bienes del cónyuge autónomo, pero no los propios y privativos del otro (sin perjuicio de aquellos bienes que pertenezcan a los dos al 50 % por decisión del matrimonio).

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